Un buen cálculo se puede hacer en 4 pasos:
1. Partir de una referencia objetiva (guías oficiales)
Usá siempre una guía de precios como base, nunca inventes desde cero:
- Guía ACARA (Asociación de Concesionarios de Automotores)
- Brinda precios de 0 km y usados por marca, modelo y año, actualizados mensualmente.
- Es referencia clave para aseguradoras y concesionarias.
- El valor que ves es para unidades en “condiciones satisfactorias de uso” en CABA y GBA, pudiendo variar algo según la zona.
- Cámara del Comercio Automotor (CCA)
- Publica una lista oficial de precios de autos, pick-ups y utilitarios usados, actualizada mensualmente.
- La podés consultar directamente o vía portales como Autocosmos, que muestran estos valores con actualización a enero 2026.
- Portales y cotizadores online (complemento de mercado)
- Kavak, AutoArg, Autocosmos, Mercado Libre, etc., permiten ver a cuánto se publican autos iguales al tuyo y, a veces, dan un valor sugerido.
Paso práctico:
- Identificá marca, modelo, versión y año.
- Mirá el valor en ACARA o CCA.
- Tomá ese valor como precio “de libro” base.
2. Ajustar por antigüedad y kilometraje
Las guías ya contemplan año/modelo, pero tu unidad puede estar mejor o peor que el promedio:
- Antigüedad
- La depreciación es fuerte los primeros 3 años: un auto nuevo puede perder entre 20–25% el primer año, y 10–20% por año entre el segundo y el tercero, según modelo.
- A partir de ahí, la caída se suaviza, pero un usado de 10 años puede valer hasta un 60% menos que el 0 km original.
- Kilometraje
- Como referencia general, en Argentina un auto promedio recorre unos 12.000–15.000 km por año.
- Si tu auto está muy por debajo de ese promedio (ej. 5 años y 40.000 km), suele justificarse un precio algo por encima de la guía.
- Si está muy por encima (ej. 5 años y 150.000 km), lo razonable es bajar respecto de la guía.
Una regla práctica que muchos usan (orientativa, no “oficial”):
- Desvío de hasta ±20% del kilometraje “normal”: casi no toques el precio de guía.
- Desvío de entre 20–50%: ajustá alrededor de ±5–10%.
- Desvíos extremos (muy bajos o muy altos): el margen de ajuste puede ser >10%, pero ahí manda más la negociación y el segmento del auto.
3. Ajustar por estado, equipamiento y contexto
Sobre el valor base ya corregido por km, aplicás un ajuste fino según:
a) Estado general y mantenimiento
- Service oficial al día, historial documentado → suma valor.
- Neumáticos nuevos, frenos recientes, sin choques estructurales, interior cuidado → permite pedir algo más que la guía.
- Falta de service, ruidos, golpes, pintura gastada, interior descuidado → el comprador va a descontar esos arreglos del precio.
Referencias de mercado muestran que autos con buen mantenimiento documentado conservan mejor su valor y se venden más rápido.
b) Equipamiento y extras
- Versiones full o con paquetes de seguridad (ESP, múltiples airbags) suelen valorizarse frente a la versión base.
- GNC instalado puede sumar o restar:
- Suma para quienes buscan bajo costo de uso.
- Resta para quienes desconfían del desgaste extra y prefieren nafta pura.
- Modificaciones no originales (suspensión baja, escape ruidoso, llantas extremas) suelen restar para el público general.
c) Demanda del modelo
- Hay modelos que “se venden solos” y otros que quedan meses publicados.
- Estadísticas de depreciación muestran que algunos autos pierden valor mucho más rápido que otros; el modelo y la marca pueden implicar diferencias de hasta 20% anual en depreciación.
- Mirá cuántas unidades iguales a la tuya hay publicadas y cuánto tardan en venderse.
4. Afinar con comparables reales de mercado
Con el número preliminar armado, bajalo a tierra:
- Buscá en portales (ML, Kavak, AutoArg, etc.) autos idénticos o muy similares: misma marca, modelo, año, versión, combustible y un kilometraje parecido.
- Tomá como referencia:
- Precio más bajo publicado (suele ser los que se venden primero).
- Precio promedio.
- Ubicá tu auto:
- Si está mejor que la media, podés arrancar cerca del promedio o algo por arriba.
- Si está peor, conviene posicionarte entre el precio bajo y el promedio.
Muchos vendedores usan esta lógica:
- Publicar alrededor de 5–10% por encima de lo que están dispuestos a aceptar.
- Dejar espacio para la negociación, pero sin irse tan arriba que nadie llame.
5. Esquema resumido paso a paso
- Consultá una guía oficial
- ACARA o CCA / Autocosmos → obtené el valor de referencia para tu modelo y año.
- Revisá kilometraje vs promedio
- Calculá km/año de tu auto y comparalo con 12.000–15.000 km/año.
- Ajustá el valor de guía levemente hacia arriba o abajo según desviación.
- Analizá estado y mantenimiento
- Service, historial, neumáticos, carrocería, interior.
- Sumá o restá un porcentaje razonable según los arreglos que falten o extras que tenga.
- Mirar publicaciones comparables
- Ver precios de autos iguales y su estado.
- Ubicar tu precio en una banda competitiva (no el más caro si querés vender rápido).
- Definir precio de publicación y precio piso
- Precio de publicación = valor calculado + margen de negociación (5–10% típico).
- Precio piso = el mínimo aceptable dado tu objetivo (vender rápido vs esperar).
